Por un camino he pasado esta tarde,
donde cantaban los sapos y grillos,
era un camino enlodado y lluvioso,
en sus orillas crecían las flores.
Unos copihues vestidos de rojo,
en mi garganta se esconde un suspiro
y con temor se agazapa en mis labios,
es el recuerdo de tiempos pasados.
Es de penumbra la tierra tan negra
y la humedad se respira en sus poros,
como golpea el recuerdo en el alma.
Mientras me alejo de aquellos confines,
huyen los sueños de ancestros remotos,
el sol se marcha del Valle en silencio.
Lupercio de Providencia
Dedicado a Placido y Felix Reyes
mis antepasados.
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